Saltar al contenido
N.º 04ene 2025Práctica

Communities That Care en Australia: una inversión sólida en la prevención del consumo de alcohol en la adolescencia

La intervención australiana de CTC para prevenir el consumo de alcohol en la adolescencia resultó muy rentable: cada dólar invertido devolvió 2,60 AUD en beneficios, y el 93 % del ahorro procedió de la reducción de la delincuencia y la violencia. Un argumento a favor de la relevancia social y el valor económico de la prevención comunitaria.

Autor
Maximilian von Heyden
Publicado
· 11 min de lectura
Serie
Revista CTC
5Contenido
  1. 01Por qué importa la prevención en la adolescencia, y qué aporta CTC
  2. 02Los resultados centrales: las cifras
  3. 03Implicaciones prácticas para los profesionales de la prevención y la promoción de la salud
  4. 04CTC: una inversión que compensa
  5. 05Referencias

Este artículo se basa en el trabajo de investigación: Australian Communities That Care (CTC) intervention: Benefit-cost analysis of a community-based youth alcohol prevention initiative. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0314153

Por qué importa la prevención en la adolescencia, y qué aporta CTC

El consumo de alcohol en la adolescencia lleva décadas siendo una preocupación central de salud pública en muchos países. Empezar pronto puede tener consecuencias de largo alcance para la salud y el desarrollo social de los jóvenes, y aumenta el riesgo de consumo problemático en la edad adulta (Griswold et al., 2018; McCambridge et al., 2011). Quienes trabajan en prevención y promoción de la salud buscan por ello constantemente enfoques que sean eficaces y, al mismo tiempo, económicamente sólidos. Communities That Care, un modelo desarrollado y probado originalmente en Estados Unidos, se ha revelado como una estrategia prometedora para prevenir problemas de salud y sociales entre los jóvenes. Un estudio publicado en PLOS ONE por Abimanyi-Ochom y colaboradores (2024) presenta ahora el primer análisis detallado de beneficio-coste de la intervención de CTC en Australia, centrado específicamente en la prevención del consumo de alcohol entre adolescentes. Sus resultados importan a los profesionales porque responden a las dos caras de la pregunta: si un enfoque de prevención de base comunitaria funciona, y si compensa.

CTC es un proceso estructurado y dirigido por la comunidad para reducir los y reforzar los que moldean el comportamiento de los jóvenes. Moviliza a las comunidades locales reuniendo en una coalición a personas clave de distintos sectores: escuelas, administraciones públicas, servicios de salud, familias, organizaciones juveniles y otros (Fagan et al., 2018). Esa coalición trabaja a lo largo de un proceso en cinco fases.

El estudio australiano de CTC examinó la implementación de este modelo en cuatro comunidades durante quince años (2001–2015) y comparó los resultados con 104 comunidades sin CTC. Su relevancia es evidente: aporta evidencia de la eficacia de CTC en condiciones australianas y cuantifica su valor económico. Cuando el dinero público escasea, demostrar que la prevención no solo evita daños sino que también ahorra dinero es un argumento decisivo a favor de una implementación más amplia y de una financiación estable.

Los resultados centrales: las cifras

El análisis de beneficio-coste de Abimanyi-Ochom et al. (2024) ofrece argumentos convincentes para utilizar CTC en la prevención del consumo de alcohol en la adolescencia. Los hallazgos centrales pueden resumirse así:

  • Un retorno elevado: el estudio concluye que la intervención australiana de CTC es muy favorable desde el punto de vista económico. Por cada dólar australiano (AUD) invertido en el programa se generó un beneficio para la sociedad de 2,60 AUD. Ese retorno subraya que CTC es una medida sólida tanto desde la perspectiva económica como desde la sanitaria, y envía una señal clara a los responsables de las decisiones y a los financiadores de que la inversión en prevención comunitaria compensa con el tiempo. El análisis incluyó los costes de organizar las coaliciones comunitarias, los costes de los programas, las encuestas al alumnado, los alquileres, los salarios, la formación en CTC y otros gastos administrativos.
  • Un ahorro significativo por menos problemas relacionados con el alcohol: el ahorro de costes atribuible a la reducción del consumo de alcohol lograda por la intervención de CTC ascendió a 123 AUD por adolescente a lo largo de los quince años de observación, es decir, 8 AUD por adolescente y año. Ese ahorro procede de costes evitados en varios ámbitos de la sociedad. El cálculo es conservador y se refiere sobre todo a los efectos directos durante el periodo de intervención. Los beneficios a más largo plazo, más allá de esos quince años, podrían elevar el retorno de forma considerable.
  • La prevención de la delincuencia como principal fuente de ahorro: un hallazgo especialmente notable es que el grueso del ahorro monetario, el 93 %, procedió de la reducción de la delincuencia y la violencia. La prevención del consumo de alcohol en la adolescencia tiene efectos positivos de largo alcance que van más allá del sector sanitario y contribuyen sustancialmente a la seguridad pública y a aliviar la carga del sistema judicial. En términos concretos, se evitaron 5,5 millones de AUD en costes relacionados con la delincuencia (Abimanyi-Ochom et al., 2024, tabla 4), incluidos los costes de las intervenciones policiales, los procedimientos judiciales y la prisión. El estudio muestra que reducir el consumo de alcohol en la adolescencia tiene un efecto directo sobre las tasas de delincuencia.
  • Unos costes de intervención modestos: el coste medio de implementar CTC fue de 48 AUD por adolescente durante los quince años completos, es decir, apenas 3 AUD por adolescente y año. Unos costes tan bajos, sobre todo comparados con el ahorro obtenido, convierten a CTC en un modelo atractivo para las administraciones locales. Curiosamente, los costes en Australia fueron inferiores a los de implementaciones comparables de CTC en Estados Unidos: 3 AUD por adolescente y año en Australia frente a 199 AUD por adolescente y año en EE. UU., convertidos desde dólares estadounidenses (Kuklinski et al., 2012). Los autores lo atribuyen a que en Australia se reasignaron con más frecuencia presupuestos y recursos ya existentes al trabajo de CTC, en lugar de crear presupuestos nuevos, y a que Australia recurrió más a intervenciones de bajo coste para reducir el acceso de los jóvenes al alcohol, como las compras de prueba y las cartas de advertencia a los comercios (Abimanyi-Ochom et al., 2024).

Estos resultados muestran que el enfoque comunitario de CTC es eficaz para reducir el consumo de alcohol en la adolescencia (el estudio de Toumbourou et al., 2019, sobre el que se construye el análisis de beneficio-coste, encontró un descenso del consumo de alcohol del 28,3 % en las comunidades CTC frente al 12,2 % en las comunidades de control, una reducción 16,1 puntos porcentuales mayor a lo largo de quince años) y que produce un beneficio económico considerable para la sociedad.

Implicaciones prácticas para los profesionales de la prevención y la promoción de la salud

Los resultados del estudio australiano de CTC (Abimanyi-Ochom et al., 2024) tienen implicaciones prácticas de gran alcance para cualquiera que trabaje en prevención y promoción de la salud. Aportan una base científica para implementar enfoques similares, y argumentos concretos sobre cómo debería organizarse y financiarse el trabajo de prevención.

  • CTC se confirma como un modelo basado en la evidencia y económicamente sólido: el estudio es una prueba contundente de que CTC no solo es eficaz, sino también económicamente razonable. Los profesionales pueden utilizar estos resultados para defender, ante los responsables políticos, las administraciones locales y los posibles financiadores, la introducción o la continuidad de CTC o de enfoques similares, comunitarios y basados en datos. Un retorno demostrado de 2,6 a 1 es un argumento convincente que va más allá de la salud.
  • Abordar los factores de riesgo y de protección a nivel comunitario importa: CTC se apoya en la medición sistemática y el abordaje de los factores de riesgo y de protección locales, y los resultados positivos subrayan la importancia de ese enfoque. Los esfuerzos de prevención tienen más éxito cuando se ajustan a las necesidades y circunstancias concretas de una comunidad. El estudio anima a invertir en la recogida de datos locales, con una encuesta a jóvenes que identifique tanto el consumo de sustancias y la violencia como los factores de protección familiares y escolares, y en la selección de programas basados en la evidencia que aborden los factores identificados.
  • El potencial de un ahorro sustancial para la sociedad: que el 93 % del ahorro procediera de la reducción de la delincuencia es un punto decisivo. Prevenir el consumo de alcohol en la adolescencia no es una tarea exclusiva del sector sanitario; contribuye de forma importante a la seguridad pública y a aliviar la carga de la policía y los tribunales. Los profesionales pueden utilizar este hallazgo para iniciar la cooperación entre departamentos y dar a la financiación de la prevención una base más amplia. La inversión en prevención compensa a la sociedad de muchas maneras a la vez.
  • Sostenibilidad mediante la reasignación de recursos: el estudio australiano sugiere que los costes más bajos en comparación con Estados Unidos se debieron en parte a que se reasignaron recursos y presupuestos ya existentes y se utilizaron con más eficiencia (Abimanyi-Ochom et al., 2024). Es un mensaje importante para las comunidades con medios limitados. Los profesionales pueden explorar cómo agrupar las estructuras y los fondos existentes (servicios de juventud, escuelas, servicios de salud) y utilizarlos de forma más focalizada dentro de una estrategia de CTC. Eso aumenta no solo la eficiencia, sino también la durabilidad del trabajo de prevención. No siempre se trata de «más dinero»; a menudo se trata de utilizar mejor el dinero que ya existe.
  • La perspectiva a largo plazo de la prevención: aunque el estudio ya abarca unos impresionantes quince años, sugiere que los beneficios a largo plazo de CTC podrían ser aún mayores si se tuvieran en cuenta los efectos sobre el nivel educativo, el empleo y la calidad de vida a lo largo de todo el curso vital (Abimanyi-Ochom et al., 2024, apartado de discusión). Los profesionales deberían, por tanto, insistir en la importancia de estrategias y financiación de la prevención concebidas para el largo plazo. Los efectos positivos de CTC (el desarrollo de capacidad de prevención en las comunidades y la caída de los costes de formación en ciclos posteriores de CTC, tal como se observó en una de las comunidades australianas) respaldan este argumento.
  • La formación y el desarrollo de capacidades importan: una parte significativa de los costes de implementación se destinó a personal y formación. Esa formación se centró en el conocimiento de la investigación en prevención y en la capacidad de recoger e interpretar datos locales para seleccionar programas basados en la evidencia (Abimanyi-Ochom et al., 2024). Subraya la necesidad de invertir en la cualificación de los actores locales para que puedan dirigir e implementar los procesos de prevención con competencia.

El estudio deja claro que un enfoque sistemático, basado en datos y cooperativo como CTC puede tener efectos positivos sustanciales. Para los profesionales de toda Europa que trabajan con Communities That Care o con enfoques comparables, los resultados australianos ofrecen un respaldo valioso y un nuevo impulso, y, como muestra la página de evidencia, se sitúan junto al ensayo estadounidense como la segunda prueba controlada del modelo fuera de su país de origen.

CTC: una inversión que compensa

El análisis de beneficio-coste de la intervención australiana de CTC realizado por Abimanyi-Ochom y colaboradores (2024) es un alegato contundente a favor de los enfoques comunitarios para reducir el consumo de alcohol en la adolescencia. El estudio muestra no solo que CTC funciona, sino también que es una estrategia económicamente razonable, que devuelve a la sociedad más de dos veces y media cada dólar invertido. El ahorro significativo, en particular en la prevención de la delincuencia, subraya los efectos positivos de largo alcance de este tipo de intervenciones, que van mucho más allá del sector sanitario.

Para los profesionales de la prevención y la promoción de la salud, estos resultados aportan una base científica sólida para defender la implementación y la financiación estable de CTC y de enfoques similares, basados en la evidencia y dirigidos por la comunidad. Los costes de intervención relativamente bajos, la posibilidad de reasignar recursos existentes y el potencial de efectos positivos a largo plazo hacen de CTC un modelo atractivo para las comunidades que quieren promover el bienestar de sus jóvenes y reducir al mismo tiempo los costes para la sociedad. La investigación australiana anima a seguir invirtiendo en estrategias de prevención comunitarias, cooperativas y basadas en datos: una inversión en un futuro más sano y más seguro para los jóvenes y para la sociedad en su conjunto.

Referencias

Abimanyi-Ochom J, Wanni Arachchige Dona S, Bohingamu Mudiyanselage S, Mehta K, Kuklinski M, Rowland B, et al. (2024) Australian Communities That Care (CTC) intervention: Benefit-cost analysis of a community-based youth alcohol prevention initiative. PLoS ONE 19(11): e0314153. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0314153

Fagan AA, Hawkins JD, Catalano RF. (2018). Communities that care: Building community engagement and capacity to prevent youth behavior problems. Oxford University Press, USA.

Griswold MG, Fullman N, Hawley C, Arian N, Zimsen SR, Tymeson HD, et al. (2018). Alcohol use and burden for 195 countries and territories, 1990–2016: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2016. The Lancet, 392(10152), 1015–1035. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(18)31310-2

Kuklinski MR, Briney JS, Hawkins JD, Catalano RF. (2012). Cost-benefit analysis of Communities That Care outcomes at eighth grade. Prevention Science, 13(2), 150–161. https://doi.org/10.1007/s11121-011-0259-9

McCambridge J, McAlaney J, Rowe R. (2011). Adult consequences of late adolescent alcohol consumption: a systematic review of cohort studies. PLoS Medicine, 8(2), e1000413. https://doi.org/10.1371/journal.pmed.1000413

Toumbourou JW, Rowland B, Williams J, Smith R, Patton G. (2019). Community intervention to prevent adolescent health behavior problems: evaluation of Communities That Care in Australia. Health Psychology, 38(6), 536–544. https://doi.org/10.1037/hea0000735

Fin
Artículos relacionados
Maximilian von Heyden

¿Barrio o institución? Dónde anclar los datos de la prevención

Que el apoyo se dirija al barrio o al centro escolar o infantil concreto decide con qué precisión llega y si una institución se reconoce en las cifras. Una cuestión de diseño para todo esfuerzo de prevención basado en datos, incluido Communities That Care.

Leer más
Maximilian von Heyden

Fe, espíritu y prevención: qué protege realmente a los jóvenes, ¿la religión, la espiritualidad o los mecanismos que hay detrás?

La investigación sobre la religión como factor de protección es extensa, y más complicada de lo que parece. Los metanálisis muestran asociaciones consistentes entre religiosidad y menor consumo de sustancias. Pero la confusión conceptual, los problemas de medición y los puntos ciegos apuntan a otra conclusión: lo que protege no es «la religión» ni «la espiritualidad», sino los mecanismos psicosociales que hay detrás, la autorregulación, la integración social y la orientación moral, y esos no se limitan a los contextos religiosos.

Leer más
Maximilian von Heyden

Un 75 % menos de violencia juvenil en un barrio de Denver: qué pueden aprender las comunidades europeas de la evaluación de CTC

Una evaluación de Communities That Care en dos barrios desfavorecidos de Denver: la violencia juvenil cayó un 75 % en uno, y nada en el otro. Qué revela esa diferencia sobre las condiciones del éxito, y qué se desprende de ello para las ciudades europeas que implementan la prevención comunitaria.

Leer más