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N.º 07mar 2025Práctica

La Estrategia de Desarrollo Social: cómo Suecia aplica Communities That Care

Birgitta Månsson, formadora de CTC en Suecia, describe cómo Malmö convirtió la Estrategia de Desarrollo Social en un programa propio: formadores certificados, más de 3.000 adultos formados en cinco zonas CTC y 18 de 24 factores de riesgo a la baja en una zona al cabo de dos años.

Autor
Maximilian von Heyden
Publicado
· 9 min de lectura
Serie
Revista CTC
6Contenido
  1. 01Seis pilares de la implementación sueca
  2. 02La Estrategia de Desarrollo Social en el centro
  3. 03La puesta en práctica en Suecia
  4. 04Integración en el proceso de CTC
  5. 05Retos y logros
  6. 06Un modelo con potencial
Jóvenes y adultos reunidos al aire libre en una ciudad sueca, como ilustración de la prevención comunitaria en Malmö.
Fig. · Práctica

La Estrategia de Desarrollo Social está en el corazón de Communities That Care, y en Suecia se ha convertido en la parte más visible del trabajo con el modelo. En una ponencia sobre la implementación sueca, Birgitta Månsson, formadora de CTC en Suecia que hoy forma parte de la junta directiva de Prevention Sverige, describió cómo se introdujo la estrategia en los municipios suecos y, sobre todo, en la ciudad de Malmö.

Seis pilares de la implementación sueca

Månsson presentó CTC como un modelo integral que descansa sobre seis pilares de igual peso. Juntos forman un único marco para apoyar el desarrollo saludable de los jóvenes.

  1. El primer pilar es la base científica. Cada actividad y cada estrategia se apoya en resultados de investigación. Esa base de evidencia da credibilidad al enfoque y mejora sus posibilidades de funcionar en la práctica.
  2. El segundo pilar es la atención a las causas, no a los síntomas. CTC se concentra en los y los que moldean el bienestar y el desarrollo de los jóvenes. Una encuesta a jóvenes mide esos factores a nivel local, y eso es lo que hace posible intervenir de forma dirigida.
  3. El tercer pilar es la adaptación a las necesidades locales. Cada comunidad tiene sus propios retos y sus propias fortalezas, y los datos locales los sacan a la luz. Ajustar la respuesta garantiza que las estrategias elegidas sean pertinentes y eficaces para esa comunidad en concreto.
  4. El cuarto pilar es la selección de programas eficaces. Cuando CTC se introdujo en Suecia no existía una lista nacional de programas basados en la evidencia. Los impulsores recurrieron por ello a registros internacionales como Blueprints y empezaron a importar programas eficaces y a adaptarlos a Suecia.
  5. El quinto pilar es la movilización comunitaria. CTC reúne a un amplio abanico de actores, desde escuelas y bibliotecas hasta asociaciones y administraciones públicas, para desarrollar y llevar a cabo una visión compartida. Esa amplitud de participación genera compromiso y mantiene vivas las iniciativas.
  6. El sexto pilar, y en opinión de Månsson el más importante, es el concepto de vinculación. La Estrategia de Desarrollo Social busca construir vínculos fuertes entre los niños y su entorno social, y los considera la clave de un desarrollo saludable.

La Estrategia de Desarrollo Social en el centro

En el centro de CTC está la , que Månsson describió como una especie de receta para el desarrollo saludable de los jóvenes. La receta tiene tres ingredientes esenciales:

  1. El primero son las oportunidades significativas de participación. Los niños, niñas y jóvenes necesitan oportunidades que importen, que les den la sensación de aportar algo valioso.
  2. El segundo es enseñar las habilidades que necesitan para aprovechar esas oportunidades con éxito. Sin las habilidades, una oportunidad conduce a la frustración en lugar de a una sensación de logro.
  3. El tercero es el reconocimiento del esfuerzo, los avances y los éxitos. El reconocimiento refuerza el comportamiento positivo y motiva a seguir esforzándose.

El producto de esta receta es la vinculación: un sentimiento de pertenencia y de apego a la familia, la escuela y la comunidad. La vinculación, a su vez, hace que los jóvenes estén dispuestos a compartir los valores y las creencias de las personas a las que están vinculados. En Suecia esos valores se definen como el respeto a la igual dignidad de todas las personas, la ayuda mutua, la asunción de responsabilidad, la perseverancia y la alegría.

El modelo funciona en ambas direcciones, y Månsson fue explícita al respecto. Los grupos delictivos utilizan los mismos principios para reclutar a jóvenes: ofrecen oportunidades de participar, enseñan las habilidades necesarias y dan reconocimiento. El resultado es un vínculo con el grupo y la adopción de sus valores antisociales. La lección para los adultos prosociales es que tienen que llevar a cabo el mismo proceso mejor, y de forma más deliberada, si quieren atraer a los jóvenes hacia un camino saludable.

La puesta en práctica en Suecia

Suecia siguió un camino poco habitual para difundir la estrategia. Cuando CTC se introdujo en Malmö no había programas evaluados disponibles. Los impulsores decidieron tratar la propia Estrategia de Desarrollo Social como un programa y desarrollaron un formato de formación para anclarla en organizaciones e instituciones de todo tipo.

Månsson describió un proceso de implementación estructurado en nueve pasos, diseñado para garantizar que la estrategia no solo se enseñe, sino que se practique. Comienza con una preparación cuidadosa y una reunión con la dirección de la organización en cuestión. Tras la propia sesión de formación vienen reuniones de seguimiento y apoyo durante la implementación. Una vez al año se informa de los avances a la .

Para salvaguardar la calidad, se prepara a formadores certificados para ese papel, y deben cumplir unos requisitos definidos. Asisten a una formación, imparten sus primeras sesiones junto a formadores experimentados y tienen que impartir al menos cuatro sesiones al año para conservar la certificación.

Los participantes aprenden primero la teoría que sustenta la estrategia. Después elaboran un plan de acción personal para su trabajo con un niño o una niña con quien se relacionan de forma habitual. Por último, en grupos, trabajan cómo puede anclarse la estrategia en su propia organización.

El alcance en Malmö es llamativo. Más de 3.000 personas han recibido la formación en las cinco zonas CTC de la ciudad, entre ellas personal de bibliotecas, de departamentos de urbanismo, de organizaciones no gubernamentales, de escuelas y de piscinas, además de propietarios de inmuebles y muchas otras organizaciones.

La idea: cada adulto puede hacer una aportación positiva, y cuantas más personas apliquen la estrategia, mayor será el efecto sobre la comunidad.

Los primeros resultados son alentadores. Månsson informó de que en una zona CTC, 18 de 24 factores de riesgo habían descendido al cabo de dos años. Se trata de un resultado de la práctica en una sola zona, no de una evaluación controlada, pero apunta en la dirección que cabría esperar si un enfoque amplio, de base comunitaria, y la difusión sistemática de la Estrategia de Desarrollo Social hacen lo que se espera de ellos.

Integración en el proceso de CTC

La estrategia está entretejida en el proceso de CTC en cinco fases, no discurre en paralelo. En la fase dos, los miembros de la junta comunitaria conocen la estrategia y elaboran planes de acción personales. En la fase tres sigue un taller más largo sobre cómo trabajar juntos con la estrategia, y se forma un grupo de trabajo sobre la Estrategia de Desarrollo Social. Las actividades de promoción identificadas allí se incluyen en la evaluación de recursos y, finalmente, se incorporan al plan de acción en la fase cuatro.

Así se garantiza que la estrategia se implemente como parte integral de todo el proceso de CTC, no de forma aislada. Complementa a los programas de prevención que abordan factores de riesgo concretos, y constituye la mitad del plan de acción dedicada a la promoción.

Retos y logros

Implementar la estrategia en Suecia no fue sencillo. Al principio no había programas basados en la evidencia ni una lista nacional de intervenciones eficaces. Los impulsores tuvieron que improvisar y utilizar la propia Estrategia de Desarrollo Social como su programa para poder empezar siquiera el trabajo de prevención.

Un segundo reto fue la sostenibilidad. El proceso de implementación en nueve pasos y la certificación de los formadores son las medidas pensadas para garantizar que la estrategia quede anclada en las organizaciones a largo plazo, en lugar de aplicarse una vez y caer en el olvido.

Pese a ello, los logros son notables. En la zona donde la estrategia se aplicó con más intensidad, 18 de 24 factores de riesgo descendieron. La variedad de organizaciones que utilizan la estrategia es igual de destacable: escuelas y escuelas infantiles, bibliotecas e instituciones culturales, propietarios de inmuebles y la policía. La estrategia ha demostrado ser un instrumento flexible que puede aplicarse en contextos muy distintos.

Un modelo con potencial

La experiencia sueca con la Estrategia de Desarrollo Social como parte de Communities That Care muestra que un enfoque de prevención científicamente fundamentado y de base comunitaria puede producir cambios. La atención al fortalecimiento de los factores de protección y la difusión sistemática de una estrategia sencilla pero poderosa han contribuido al bienestar de los jóvenes en las comunidades participantes.

El modelo es exportable. Sus tres principios (oportunidades, habilidades y reconocimiento) son universales y pueden aplicarse en contextos culturales y organizativos muy diferentes. La experiencia sueca ofrece una visión detallada y poco frecuente de lo que implica ponerlos en práctica y de dónde están las dificultades.

El enfoque de base comunitaria merece un énfasis especial. La idea de que «nadie puede hacerlo todo, pero todo el mundo puede hacer algo» resume por qué importa la participación amplia en la prevención. Cuando el mayor número posible de adultos de una comunidad aplica la Estrategia de Desarrollo Social, crean un entorno de apoyo en el que los jóvenes pueden desarrollarse bien.

La presentación de Månsson mostró cómo puede ponerse en práctica una estrategia basada en la investigación y qué puede lograr cuando se implementa de forma sistemática y a gran escala. Para cualquiera que trabaje en Europa en la prevención y el bienestar de los jóvenes, la experiencia sueca con CTC es una fuente de inspiración práctica, y un recordatorio de que la mitad del modelo dedicada a la promoción merece tanta atención como los programas.

Fin
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