Saltar al contenido
N.º 09abr 2025Práctica

La prevención es tarea de la alcaldía: el papel de liderazgo del gobierno local en el desarrollo positivo juvenil

La prevención tiene éxito allí donde quien encabeza el municipio la convierte en un asunto de máximo nivel. Un análisis del papel de liderazgo de alcaldes, alcaldesas y presidentes de gobiernos locales en la prevención local y el desarrollo positivo juvenil, y de la alianza con el pleno, la administración y la sociedad civil que ese papel exige.

Autor
Maximilian von Heyden
Publicado
· 12 min de lectura
Serie
Revista CTC
8Contenido
  1. 01Introducción: la responsabilidad local hacia la próxima generación
  2. 02El desarrollo positivo juvenil y el Modelo de Desarrollo Social como brújula
  3. 03El municipio
  4. 04El pleno y sus comisiones: socios que abren camino
  5. 05El compromiso cívico: la alianza indispensable
  6. 06Implicaciones prácticas para el liderazgo local
  7. 07Conclusión: liderazgo, cooperación y compromiso como clave
  8. 08Referencias

Introducción: la responsabilidad local hacia la próxima generación

El futuro de una sociedad hunde sus raíces en el bienestar de sus niños, niñas y jóvenes. Asegurar su desarrollo positivo no es una tarea periférica, sino una obligación central, y en ningún sitio lo es más que en el nivel local. Para la persona que encabeza un municipio, sea alcalde o alcaldesa, presidente del consejo municipal o de la junta de gobierno, según el cargo que cada sistema nacional asigne a la dirección ejecutiva, esto crea una responsabilidad particular. La prevención y el desarrollo saludable de los jóvenes son, en el sentido más literal, un asunto de máximo nivel.

Conceptos reconocidos internacionalmente como el , y las estrategias de implementación construidas sobre ellos, como Communities That Care (CTC), ofrecen marcos con base científica y probados en la práctica para asumir esa responsabilidad. Desplazan la atención, más allá de los déficits, hacia el fortalecimiento sistemático de los factores de protección, las habilidades y los entornos de apoyo.

Este artículo se apoya en la investigación sobre el desarrollo positivo juvenil y CTC (Catalano & Hawkins, 1996; Catalano et al., 2019; Kuklinski et al., 2021) y en lo que se sabe sobre el gobierno local y el compromiso cívico en Europa. Examina el papel central de quien encabeza una administración local en la implementación de estrategias integrales de prevención. ¿Cómo puede el liderazgo local dar forma a la prevención de manera eficaz, y qué papel desempeñan el pleno electo, la administración y la sociedad civil?

El desarrollo positivo juvenil y el Modelo de Desarrollo Social como brújula

Para ejercer con eficacia el papel de liderazgo en la prevención, quien dirige necesita una comprensión clara de cómo se produce el desarrollo positivo. El desarrollo positivo juvenil ofrece un marco de referencia valioso. No busca solo proteger a los jóvenes de los riesgos, sino promover activamente su desarrollo. El foco está en construir competencia (social, emocional, cognitiva), fortalecer la confianza y una identidad positiva, fomentar conexiones sólidas con la familia, la escuela y la comunidad, afianzar los valores prosociales y el carácter, y apoyar una contribución positiva a la sociedad y al bienestar (Lerner, 2000; Fernandes et al., 2021).

El ofrece una explicación plausible de los mecanismos subyacentes (Catalano & Hawkins, 1996, 2002). Sostiene que los jóvenes aprenden patrones de comportamiento, tanto prosociales como problemáticos, en sus entornos sociales: la familia, la escuela, el grupo de iguales y la comunidad. Cuatro factores son decisivos para ese aprendizaje:

  1. Oportunidades: ¿existen ocasiones reales de participación e interacción significativas?
  2. Habilidades: ¿tienen los jóvenes la competencia social y emocional para aprovechar esas ocasiones?
  3. Reconocimiento: ¿reciben retroalimentación positiva y refuerzo por su participación y su comportamiento prosocial?
  4. Vinculación: ¿crecen sobre esta base vínculos sociales fuertes con adultos e instituciones positivos?

Cuando estos procesos van bien, los jóvenes desarrollan un vínculo con normas y valores prosociales, lo que a su vez contribuye a un comportamiento saludable y a un desarrollo positivo. Si, en cambio, el entorno ofrece oportunidades para la conducta problemática, y las habilidades correspondientes se aprenden y se reconocen, se forman vínculos con grupos y normas problemáticos. El modelo deja claro, por tanto, que la prevención tiene que trabajar sobre los cuatro factores para promover un desarrollo positivo. Para quienes tienen responsabilidades a nivel local, aporta la razón por la que es necesario un enfoque integral orientado a configurar entornos de apoyo.

El municipio

El municipio, sea una ciudad, un distrito rural, una comarca o un distrito urbano, es el lugar natural donde se desarrollan los procesos del Modelo de Desarrollo Social y donde tienen que anclarse las estrategias integrales de prevención como CTC. Es el entorno vital inmediato de los jóvenes, y es donde se encuentran las estructuras y los recursos decisivos. En toda Europa el principio es el mismo, aunque el detalle constitucional varíe. La Carta Europea de Autonomía Local, ratificada por los Estados miembros del Consejo de Europa, define la autonomía local como «el derecho y la capacidad efectiva de las entidades locales de ordenar y gestionar una parte importante de los asuntos públicos, en el marco de la ley, bajo su propia responsabilidad y en beneficio de sus habitantes», y añade que el ejercicio de las competencias públicas debe, de modo general, incumbir preferentemente a las autoridades más cercanas a los ciudadanos (Consejo de Europa, 1985, artículos 3 y 4).

El reparto exacto de tareas varía de un país a otro, pero los ámbitos que importan para el desarrollo positivo juvenil corresponden total o mayoritariamente al gobierno local casi en todas partes:

  • la provisión y la gestión de las escuelas infantiles y los centros escolares, o al menos de los edificios, el transporte y el entorno escolar en sentido amplio;
  • el deber legal de apoyar a los jóvenes y a las familias y de protegerlos frente al daño, ejercido a través de los servicios de infancia y familia;
  • los servicios juveniles de acceso libre, las instalaciones deportivas, las instituciones culturales y las bibliotecas;
  • un entorno vital seguro, incluida la seguridad ciudadana y, en muchos países, una policía local;
  • la vivienda, el transporte y el espacio público.

Quien encabeza el municipio tiene la tarea de dirigir y coordinar estos servicios tan diversos para que contribuyan lo mejor posible al desarrollo positivo de los jóvenes. Eso exige una perspectiva transversal entre departamentos y la capacidad de romper los compartimentos estancos dentro de la administración. Estrategias como CTC, que se apoyan en un inventario local de y y exigen una planificación conjunta más allá de las fronteras departamentales, ofrecen un marco metodológico adecuado. Donde existe un sistema de dos niveles, el nivel superior (la comarca, la provincia, el distrito) suele desempeñar un importante papel de coordinación para los municipios que lo integran, agrupando las tareas de rango superior y ejerciendo la supervisión.

El pleno y sus comisiones: socios que abren camino

Las estrategias de prevención ambiciosas no pueden implementarse sin respaldo político. Quien encabeza el municipio trabaja en la intersección entre la administración y la política, y debe por ello movilizar activamente el apoyo político.

El órgano político central es el pleno electo. Decide el presupuesto municipal, aprueba las ordenanzas y fija las directrices estratégicas. Su aprobación es indispensable para anclar y financiar CTC, y en varios países europeos un acuerdo formal del pleno es la condición previa para que un municipio pueda siquiera participar. Aquí hace falta persuadir, y el argumento es bueno: la prevención es una inversión rentable en el futuro del municipio (véase Kuklinski et al., 2021, sobre la relación beneficio-coste de CTC).

De especial importancia estratégica es la comisión del pleno responsable de la infancia y la juventud, se llame como se llame localmente: comisión de servicios de infancia, comisión de bienestar juvenil, comisión de educación y asuntos sociales. En algunos países su composición es inusualmente idónea para la prevención. La comisión de bienestar juvenil prevista por ley en Alemania, por ejemplo, otorga a las entidades del tercer sector que prestan servicios de juventud puestos con derecho a voto junto a concejales y funcionarios, de modo que el sector público y el tercer sector planifican juntos los servicios de infancia por mandato legal. Allí donde el sistema local permita algo parecido, esta comisión es el lugar ideal para formar la coalición local que CTC necesita, y para convertir la planificación legal de los servicios de infancia en un proceso estratégico y basado en datos en el sentido de CTC. Quien encabeza el municipio debería apoyar activamente su trabajo y aprovechar su experiencia. El reto consiste en mantener el foco político en los objetivos a largo plazo de la prevención, que además compensan económicamente, pese a las estrecheces de las finanzas municipales y, en muchos lugares, a la caída de la participación en las elecciones locales.

El compromiso cívico: la alianza indispensable

El tercer pilar de una estrategia local de prevención con éxito es la sociedad civil. El compromiso cívico, la acción voluntaria de los residentes en favor del bien común, es mucho más que un simple añadido; es un recurso indispensable y una expresión de democracia viva.

Para el liderazgo local esto significa cultivar una cultura de reconocimiento y de colaboración:

  • Las personas comprometidas en clubes, iniciativas, organizaciones juveniles y redes vecinales informales ofrecen a los jóvenes una gran variedad de oportunidades de participación. Como mentores, entrenadores o promotores de proyectos, contribuyen directamente a la ejecución de las medidas de prevención.
  • Las organizaciones de la sociedad civil son socios importantes de la coalición local de CTC. Su experiencia, su cercanía a la vida cotidiana y sus redes son esenciales para una planificación y una implementación que respondan a las necesidades reales. La cooperación entre los servicios públicos y las entidades del tercer sector es un elemento central.
  • La participación activa refuerza la confianza, las redes y la cohesión en el municipio, el capital social descrito por Putnam (2000). Esta base social es central para el éxito de cualquier estrategia local, la prevención incluida.

La tarea de quien encabeza el municipio es crear buenas condiciones para el compromiso, fomentar la cooperación y hacer visible y valorado el trabajo de los voluntarios. Los puntos de contacto municipales para el voluntariado, las oficinas y agencias de voluntariado, pueden ser estructuras de apoyo importantes.

Implicaciones prácticas para el liderazgo local

Desde la perspectiva de que «la prevención es tarea de la alcaldía», se derivan tareas de liderazgo concretas:

  • Declarar la prevención asunto de máximo nivel, priorizarla de forma visible y definirla como una tarea estratégica transversal entre departamentos.
  • Iniciar y moderar activamente la construcción de una alianza amplia que incluya a la administración, al pleno, a las entidades del tercer sector, a los centros escolares, a los clubes, a las empresas y a los residentes comprometidos.
  • Impulsar la introducción de una recogida sistemática de datos locales sobre factores de riesgo y de protección, el inventario local, que en CTC es la encuesta a jóvenes, y asegurar que los resultados sirvan de base a la planificación de la prevención, por ejemplo en la comisión correspondiente del pleno.
  • Reclamar una financiación y una dotación de personal adecuadas para el trabajo de prevención en el presupuesto municipal, y asegurar financiación adicional allí donde el marco legal del país la prevea, ya proceda de las aseguradoras sanitarias, del gobierno regional o de programas nacionales.
  • Trabajar para que los distintos departamentos (juventud, educación, asuntos sociales, salud, urbanismo) alineen sus medidas dentro de una estrategia de prevención integrada.
  • Cultivar una cultura favorable al compromiso, buscar activamente la cooperación con la sociedad civil y reconocer públicamente el trabajo de los voluntarios.
  • Entender la prevención como un proceso continuo y velar por el anclaje duradero de las estructuras y estrategias establecidas, más allá de los mandatos electorales.

Conclusión: liderazgo, cooperación y compromiso como clave

La prevención y la promoción del desarrollo positivo de los jóvenes son tareas locales centrales, y quien encabeza el municipio tiene una responsabilidad sobresaliente en su éxito. Esa tarea de liderazgo solo puede tener éxito en alianza. Los marcos con base científica como el desarrollo positivo juvenil y las estrategias de implementación como Communities That Care ofrecen instrumentos valiosos. Su potencial se despliega solo en interacción con las fortalezas particulares del gobierno local europeo: un municipio con capacidad de actuar bajo liderazgo político, unos servicios consolidados para la infancia y la juventud, y la fuerza indispensable del compromiso cívico. Es tarea del liderazgo local dar forma activamente a esa interacción, forjar alianzas y marcar el rumbo hacia un municipio preventivo y facilitador: una inversión que se amortiza con creces en el futuro de la comunidad.

Referencias

Catalano, R. F., & Hawkins, J. D. (1996). The social development model: A theory of antisocial behavior. In J. D. Hawkins (Ed.), Delinquency and crime: Current theories (pp. 149–197). Cambridge University Press.

Catalano, R. F., & Hawkins, J. D. (2002). Response from authors to comments on “Positive youth development in the United States: Research findings on evaluations of positive youth development programs”. Prevention and Treatment, 5(1), Article 20. https://doi.org/10.1037/1522-3736.5.1.520r

Catalano, R. F., Skinner, M. L., Alvarado, G., Kapungu, C., Reavley, N., Patton, G. C., Jessee, C., Plaut, D., Moss, C., Bennett, K., Sawyer, S., Sebany, M., Sexton, M., Olenik, C., & Petroni, S. (2019). Positive youth development programs in low- and middle-income countries: A conceptual framework and systematic review of efficacy. Journal of Adolescent Health, 65(1), 15–31. https://doi.org/10.1016/j.jadohealth.2019.01.024

Council of Europe. (1985). European Charter of Local Self-Government (European Treaty Series No. 122). Council of Europe. coe.int

Fernandes, D., Pivec, T., Dost-Gözkan, A., Uka, F., Gaspar de Matos, M., & Wiium, N. (2021). Global overview of youth development: Comparison of the 5 Cs and developmental assets across six countries. Frontiers in Psychology, 12, Article 685316. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2021.685316

Kuklinski, M. R., Oesterle, S., Briney, J. S., & Hawkins, J. D. (2021). Long-term impacts and benefit-cost analysis of the Communities That Care prevention system at age 23, 12 years after baseline. Prevention Science, 22(4), 452–463. https://doi.org/10.1007/s11121-021-01218-7

Lerner, R. M. (2000). Developing civil society through the promotion of positive youth development. Journal of Developmental and Behavioral Pediatrics, 21(1), 48–49.

Putnam, R. D. (2000). Bowling alone: The collapse and revival of American community. Simon & Schuster.

Fin
Artículos relacionados
Maximilian von Heyden

¿Barrio o institución? Dónde anclar los datos de la prevención

Que el apoyo se dirija al barrio o al centro escolar o infantil concreto decide con qué precisión llega y si una institución se reconoce en las cifras. Una cuestión de diseño para todo esfuerzo de prevención basado en datos, incluido Communities That Care.

Leer más
Maximilian von Heyden

Fe, espíritu y prevención: qué protege realmente a los jóvenes, ¿la religión, la espiritualidad o los mecanismos que hay detrás?

La investigación sobre la religión como factor de protección es extensa, y más complicada de lo que parece. Los metanálisis muestran asociaciones consistentes entre religiosidad y menor consumo de sustancias. Pero la confusión conceptual, los problemas de medición y los puntos ciegos apuntan a otra conclusión: lo que protege no es «la religión» ni «la espiritualidad», sino los mecanismos psicosociales que hay detrás, la autorregulación, la integración social y la orientación moral, y esos no se limitan a los contextos religiosos.

Leer más
Maximilian von Heyden

Un 75 % menos de violencia juvenil en un barrio de Denver: qué pueden aprender las comunidades europeas de la evaluación de CTC

Una evaluación de Communities That Care en dos barrios desfavorecidos de Denver: la violencia juvenil cayó un 75 % en uno, y nada en el otro. Qué revela esa diferencia sobre las condiciones del éxito, y qué se desprende de ello para las ciudades europeas que implementan la prevención comunitaria.

Leer más