Lo difícil es el cómo
Communities That Care promete a una comunidad una forma probada de prevenir el consumo de sustancias, la violencia y otras conductas problemáticas entre sus jóvenes. Como en la mayoría de los enfoques basados en la ciencia, la verdadera dificultad no está en el qué, sino en el cómo. Los principios de CTC están claramente definidos. Que cambien algo lo decide la calidad de la implementación.
No es una obviedad; es uno de los hallazgos mejor documentados de la bibliografía sobre CTC. En el ensayo aleatorizado que estableció la evidencia sobre CTC, las doce comunidades de intervención recibieron un paquete: formación, asistencia técnica, un coordinador financiado y dinero para programas. Instalaron el sistema con alta fidelidad (Quinby et al., 2008), aplicaron trece programas evaluados con alta adherencia a los componentes centrales y a la dosis requerida (Fagan et al., 2008), y al cabo de cuatro años tenían en marcha más programas evaluados y llegaban a más niños y familias que las comunidades de control (Fagan et al., 2011). Veinte meses después de que terminara la financiación del estudio, once de las doce coaliciones seguían trabajando (Gloppen et al., 2012). Lo bien que funcionaba una coalición predecía si su comunidad adoptaba siquiera la prevención basada en la ciencia (Shapiro et al., 2015).
La evidencia europea más reciente cuenta la misma historia desde el otro lado. CTC-EFF, un estudio dirigido por la Hannover Medical School, examinó si CTC cambia el sistema de prevención de una comunidad en pocos años. Su ventana de observación cayó por completo dentro de la pandemia y, a diferencia del ensayo estadounidense, no financió un coordinador en las comunidades participantes. En esas condiciones la implementación avanzó poco y todavía no pudo demostrarse un efecto de sistema (Röding et al., 2026). Los autores dejan claro que no lo leen como evidencia contra CTC, sino como evidencia de cuánto depende de las condiciones de implementación. Un metanálisis de las mismas sedes respalda esa lectura: en doce pares emparejados de comunidades encontró un efecto global positivo sobre la adopción de la prevención basada en la evidencia (g = 0,57), junto con una amplia variación entre sedes, de la que la calidad de la implementación por sí sola explicaba el 40,5 % (von Holt et al., 2025; por ahora un resumen de congreso). Eso no contradice el resultado nulo del estudio principal, más amplio; lo explica. Donde la implementación fue buena, algo se movió. En el promedio de todas las comunidades, no.
Este artículo expone los ocho factores que, según la evidencia actual, deciden si una implementación de CTC tiene éxito o se estanca, y termina con una autoevaluación que una coalición puede recorrer por su cuenta.
Qué muestra la investigación sobre implementación
Dos cuerpos de investigación sustentan los factores que siguen. El primero es la bibliografía sobre implementación de Estados Unidos, sobre todo los estudios que acompañaron al Community Youth Development Study y el despliegue anterior de CTC en todo el estado de Pensilvania. El segundo es CTC-EFF, que entre 2021 y 2023 examinó 38 comunidades CTC alemanas junto con comunidades de comparación y produjo los primeros datos europeos sustanciales sobre calidad de la implementación (Röding et al., 2023).
Del trabajo estadounidense destacan cuatro hallazgos. Las coaliciones que empezaron con mayor preparación y funcionaban bien internamente eran percibidas como más eficaces (Feinberg et al., 2004). La cantidad de asistencia técnica que recibía una junta estaba relacionada con lo bien que funcionaba a lo largo del tiempo (Feinberg et al., 2008b). En Pensilvania, el 90 % de las coaliciones continuaron después de su periodo inicial de financiación de tres años, y unos dos tercios seguían operando cuatro años después de que terminara esa subvención, muchas de ellas tras conseguir financiación igual o superior al nivel original (Feinberg et al., 2008a). Y en el propio ensayo, la capacidad de la coalición y su funcionamiento, no la mera existencia de una coalición, predecían la adopción comunitaria de la prevención basada en la ciencia (Shapiro et al., 2015).
De CTC-EFF, dos dimensiones de capacidad muestran una asociación marcada con los resultados. Las comunidades con una fuerte cooperación intersectorial en prevención tenían unas odds estadísticas 26 veces mayores de implementar prevención basada en la ciencia; las comunidades con un fuerte poder comunitario, entendido como la capacidad de desarrollar planes que respondan a las necesidades locales, tenían unas odds 19 veces mayores (Birgel et al., 2025). Ambas estimaciones descansan sobre 38 comunidades y son, en consecuencia, imprecisas; los intervalos de confianza se corrigieron en 2025 y son más amplios de lo que se informó al principio. Son asociaciones en datos transversales, no efectos causales demostrados. La misma salvedad se aplica a un hallazgo relacionado: en las comunidades con alta capacidad comunitaria para la prevención, las odds estadísticas de consumo de alcohol en la adolescencia eran unas 3,5 veces menores (Birgel et al., 2023).
En las sedes alemanas, cinco factores fueron los que más pesaron en la calidad de la implementación:
- menos barreras a la cooperación entre las instituciones locales,
- un apoyo más fuerte de los impulsores locales, las personas clave que prestan su autoridad al proceso,
- una mayor preparación de la comunidad,
- un buen apoyo externo mediante formación y asistencia técnica,
- suficientes horas de trabajo para el coordinador de CTC.
Los ocho factores de un vistazo
A partir de esta investigación y de la experiencia práctica del trabajo con CTC pueden identificarse ocho factores de éxito. La lista y la autoevaluación que sigue se ajustan a las recomendaciones de implementación que el grupo de investigación de Hannover derivó de CTC-EFF (Walter et al., 2025).
| Factor de éxito | Qué significa | Por qué importa |
|---|---|---|
| 1. Recursos suficientes para la coordinación | Al menos medio puesto a tiempo completo para las tareas de coordinación | La condición previa para un trabajo en red eficaz y para dirigir el proceso |
| 2. Comunicación eficaz dentro de la coalición | Intercambio regular y estructurado entre todos los participantes | Evita conflictos y mantiene el flujo de información y motivación |
| 3. Incorporación sistemática de nuevos miembros | Procesos claros para acoger e involucrar a los nuevos participantes | Asegura la continuidad y la transferencia de conocimiento cuando cambian las personas |
| 4. Apoyo externo según las necesidades | Formación y asesoramiento dirigidos a retos concretos | El asesoramiento experto externo ayuda a evitar los errores típicos |
| 5. Actitud positiva y motivación de los participantes | Hacer visible el beneficio de CTC para cada persona y para la comunidad | Sostiene el compromiso a largo plazo con el proceso |
| 6. Conocimiento sólido de la prevención específico de CTC | Un dominio profundo de los fundamentos teóricos | Eleva la calidad de la estrategia de prevención |
| 7. Comunicación pública eficaz | Comunicación estratégica con la comunidad en su conjunto | Genera conciencia, aceptación y apoyo político |
| 8. Participación amplia en el proceso local | Implicación diversa de distintos grupos | Aporta múltiples perspectivas y ancla el enfoque de forma más amplia |
Recursos suficientes para la coordinación
CTC-EFF es inequívoco en este punto: un puesto de coordinación con dotación adecuada es decisivo. Los datos muestran que la capacidad y la competencia del coordinador influyen de forma directa y positiva en la prevención de conflictos dentro de la coalición y en la calidad de la implementación. Eso refleja la experiencia estadounidense, donde el ensayo financió un coordinador en cada comunidad de intervención y donde el papel del coordinador en la organización del trabajo de la coalición se describe con detalle en los estudios de implementación (Fagan et al., 2009a; Arthur et al., 2010).
Uno de los problemas más comunes en la práctica es la falta de personal. Muchas comunidades intentan llevar el proceso con menos de media jornada, y ha resultado contraproducente. El coordinador es la interfaz central entre los participantes, organiza el proceso en su conjunto y mantiene unidos los hilos de la comunicación. Todo eso requiere tiempo y atención continua.
Varios modelos de financiación han demostrado ser viables para el puesto de coordinación, según el marco legal de cada país:
- la cofinanciación por parte de las aseguradoras sanitarias o de fondos de salud pública allí donde la legislación sobre prevención lo permita,
- el anclaje del puesto en una estructura existente, como el departamento de salud pública o el de servicios de juventud,
- para los municipios pequeños, el apoyo de la administración comarcal o regional,
- la combinación de fuentes: el presupuesto municipal, subvenciones a proyectos y financiación de fundaciones.
Allí donde la coordinación contó con recursos adecuados, la calidad de la implementación y los resultados de prevención fueron notablemente mejores. La experiencia de Pensilvania añade una perspectiva más larga: las coaliciones que sobrevivieron a su subvención inicial lo hicieron en gran parte porque encontraron financiación de continuidad igual o superior al nivel original (Feinberg et al., 2008a).
Participación amplia en el proceso local
Casi la mitad de las coaliciones encuestadas en CTC-EFF calificaron de insuficiente la implicación de los distintos grupos. La participación era más baja entre las familias, los proveedores de ocio y deporte, los medios de comunicación locales y los voluntarios, y es precisamente de esa diversidad de la que depende el éxito a largo plazo.
Un patrón típico lo ilustra. En varias comunidades, los coordinadores quisieron empezar con un círculo pequeño y ampliar la coalición solo después de la encuesta a jóvenes. La estrategia resultó un obstáculo, porque realizar bien la encuesta ya exigía una red más amplia. El supuesto inicial, que solo podrían ganarse más socios una vez se tuvieran los resultados de la encuesta, se convirtió en su contrario: sin una participación amplia era más difícil, para empezar, realizar la encuesta de forma exhaustiva. La bibliografía estadounidense sobre implementación recoge la misma lección desde la otra dirección, con un artículo entero dedicado a estrategias para ganar y conservar a los centros escolares como socios cuando el primer acercamiento no prospera (Fagan et al., 2009b).
Una diversa aporta ventajas decisivas:
- distintas perspectivas profesionales sobre la prevención,
- acceso a distintos grupos destinatarios y entornos,
- una gama más amplia de recursos y competencias,
- mayor legitimidad en la comunidad,
- un anclaje más profundo del enfoque de prevención.
Una forma eficaz de atraer a participantes de distintos ámbitos es empezar con conversaciones personales con las personas clave de cada uno de ellos, conversaciones que presenten el enfoque de CTC y, más importante aún, trabajen el beneficio potencial para la institución de esa persona. Así se construye una coalición que desde el principio abarca centros escolares, trabajo con jóvenes, salud, policía, urbanismo y representación de las familias.
Comunicación eficaz dentro de la coalición
La calidad de la comunicación dentro del equipo emergió como un factor crítico de éxito. Alrededor de la mitad de las comunidades alemanas calificaron de insuficiente su comunicación actual, con consecuencias negativas para el espíritu de equipo, la frecuencia de los conflictos y, en última instancia, la calidad de la implementación.
La comunicación que funciona en las comunidades CTC tiene estas características:
- un ritmo de reuniones fijo con el que la gente puede contar,
- roles y responsabilidades claros dentro del equipo,
- documentación transparente de las decisiones y los siguientes pasos,
- una combinación de canales: presencial, en línea e híbrido,
- una cultura respetuosa que se toma en serio las distintas perspectivas.
Un modelo híbrido funciona especialmente bien: reuniones presenciales mensuales para el trabajo estratégico, complementadas con formatos breves en línea para novedades y coordinación entre una reunión y otra. Un espacio de trabajo digital compartido con todos los documentos, actas y materiales relevantes favorece la transparencia y facilita mucho que los nuevos miembros se orienten.
Por dónde empezar
Ocho factores plantean la pregunta obvia de por dónde empezar. La investigación ofrece una orientación clara. La tabla siguiente sugiere qué factores merecen prioridad en cada etapa de una implementación de CTC.
| Etapa | Factores prioritarios | Justificación |
|---|---|---|
| Antes del inicio, planificación | 1. Recursos suficientes para la coordinación 4. Apoyo externo | Estos dos son la base de todo lo demás. Sin una capacidad de coordinación adecuada, el éxito es improbable. |
| Fase 1: puesta en marcha | 8. Participación amplia 7. Comunicación pública | En esta fase se trata de ganar a las personas que el proceso necesita y de crear conciencia de que la prevención es necesaria. |
| Fase 2: organización | 2. Comunicación dentro de la coalición 3. Incorporación de nuevos miembros | El foco está en construir estructuras de trabajo. La buena comunicación en el equipo es la clave. |
| Fase 3: perfil comunitario | 6. Conocimiento de la prevención específico de CTC | Analizar e interpretar los datos de la encuesta exige una comprensión profunda de los fundamentos teóricos. |
| Fases 4 y 5: plan de acción e implementación | 5. Actitud y motivación | En las fases posteriores, sostener la motivación importa cada vez más, sobre todo cuando aparecen los primeros obstáculos. |
Una nota sobre este orden. Es una orientación, no una regla. Las circunstancias locales pueden justificar otros énfasis. Lo que los ocho factores tienen en común es que no deberían considerarse de forma aislada: se influyen mutuamente y despliegan su mayor efecto juntos.
Una autoevaluación para coaliciones
Los criterios siguientes pretenden ayudar a una coalición a situar sistemáticamente su propia implementación. Están diseñados para recorrerse sin ayuda externa: repase los quince criterios en orden y anote, para cada uno, el nivel que más se acerque a la situación de su comunidad. La valoración es suya, idealmente hecha en conjunto dentro de la coalición.
Recursos y anclaje estructural
- El tiempo de trabajo disponible para la coordinación de CTC:
- menos de un cuarto de jornada
- de un cuarto a menos de media jornada
- de media jornada a menos de tres cuartos
- de tres cuartos a menos de una jornada completa
- una jornada completa o más
- La financiación del puesto de coordinación está asegurada para:
- menos de un año
- de uno a dos años
- tres años
- de cuatro a cinco años
- más de cinco años
- El coordinador dispone de un presupuesto propio para el trabajo de CTC:
- no
- sí, pero limitado
- sí, suficiente
Participación y composición de la coalición
- Nuestra coalición incluye representantes de este número de ámbitos distintos:
- uno o dos ámbitos
- tres o cuatro
- cinco
- seis o siete
- ocho o más
- Las familias y/o los jóvenes participan en el proceso de CTC:
- en absoluto
- de forma ocasional
- con regularidad, en un papel consultivo
- contribuyendo activamente
- como miembros permanentes de la coalición
- Quienes toman las decisiones a nivel local apoyan el proceso de CTC: valore de 1 (nada) a 5 (mucho).
Comunicación y cooperación
- La coalición se reúne:
- de forma irregular, según las necesidades
- trimestralmente
- mensualmente
- cada dos o tres semanas
- semanalmente
- Entre reuniones hay un intercambio estructurado de información: valore de 1 (apenas) a 5 (muy bueno).
- Las decisiones, las actas y los materiales son accesibles para todos los miembros:
- no, solo para unos pocos
- en parte o de forma incompleta
- sí, por completo
Conocimiento experto y apoyo
- El equipo utiliza formación y asesoramiento de una organización externa de apoyo a CTC:
- nunca
- rara vez
- de forma ocasional
- a menudo
- de forma regular y sistemática
- Los miembros tienen una comprensión sólida del concepto de y de protección: valore de 1 (apenas) a 5 (muy buena).
- El equipo puede explicar y aplicar el de Catalano y Hawkins: valore de 1 (apenas) a 5 (muy bien).
Comunicación pública y arraigo local
- Existe una estrategia para comunicar el trabajo de CTC en la comunidad:
- no
- en desarrollo
- sí, completa
- El trabajo de prevención aparece en los medios locales:
- nunca
- rara vez (una o dos veces al año)
- de forma ocasional (tres o cuatro veces al año)
- con regularidad (cada uno o dos meses)
- a menudo (mensualmente o más)
- Quienes toman las decisiones a nivel local conocen y apoyan el proceso de CTC: valore de 1 (apenas) a 5 (mucho).
Cómo leer el resultado. No hay una puntuación automática. Para cada criterio, anote el nivel que mejor describa su situación y observe después el patrón en las cinco áreas. ¿Dónde se concentran los niveles más bajos? Esas concentraciones dicen más que cualquier total. Los criterios en los niveles más bajos marcan el punto de partida para los siguientes pasos, y la tabla anterior asigna cada factor a la fase en la que más importa. Merece la pena que varios participantes hagan la valoración de forma independiente: las diferencias entre sus respuestas suelen mostrar con más precisión dónde divergen las percepciones dentro del equipo. Al cabo de seis a doce meses, repita el ejercicio y compárelo con la primera ronda.
La autoevaluación es un punto de partida para examinar más de cerca cada factor, no un veredicto. Donde revele debilidades, pueden hacerse mejoras dirigidas y evaluarse en la siguiente ronda. Los criterios y los ocho factores se basan en las recomendaciones de implementación que la Hannover Medical School derivó de CTC-EFF (Walter et al., 2025).
Mirando hacia delante
Una implementación exitosa de Communities That Care no se produce por sí sola. Exige una atención sistemática a los ocho factores aquí expuestos, y la buena noticia es que cada uno de ellos es algo sobre lo que una comunidad puede actuar.
Sobre los efectos conviene ser prudentes. CTC-EFF no encontró efectos significativos a nivel de sistema dentro de su periodo de observación, y los efectos conductuales están todavía por demostrar en un contexto europeo (Röding et al., 2026). La recogida de datos coincidió con la pandemia de COVID-19 y el progreso de la implementación en las comunidades CTC fue, en consecuencia, escaso; los autores recomiendan por ello un periodo de observación más largo antes de poder responder a la pregunta de los efectos de sistema. El ensayo estadounidense, con sus coordinadores financiados y sus cinco años de apoyo, sigue siendo la referencia de lo que puede lograr una implementación bien dotada, y el estudio alemán es la demostración más clara hasta la fecha de lo que ocurre cuando faltan esos recursos.
Para las comunidades que introducen o desarrollan CTC, compensa fijarse en los ejemplos existentes e intercambiar experiencias con regularidad con otras sedes CTC. Las organizaciones que ofrecen formación y apoyo en CTC en Europa existen para eso. Con un enfoque estratégico y una atención constante a estos factores, CTC puede convertirse en un instrumento poderoso para la salud psicosocial de los niños, niñas y jóvenes de su comunidad.
Referencias
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